Es de sonrisa tu mirada.
Tus manos molde de fresca pintura.
Tus labios cuidada alborada y
tu cabello flexible estatua rubia
que vuela libre con soltura
entre brazos del viento transparente.
La proporción de tu cuerpo es cifra exacta,
tu piel diafonía de agua y
tus cejas un arco de laureles.
En torno a mi están esas prominencias bellas
que nomino senos,
ese abra de montañas que cuadra
en la cintura del cielo con velas.
Esas caderas son para redactar un memo
y esa boca es auge del viento
que anuncia un campo de rosas.
Si enumero tus virtudes
diría que me he enamorado hasta de tu aliento
que huele a un pétalo de crisantemo.
Si fueses muda te adoraría sin texto
pero es una pena perder todo este contexto.
Porque también hablas y
al hender tu boca en palabra
es una pena que no te calles.
