Luego está la cuestión del método, la estrategia para escribir, incluso las manías de los escritores. La mía ha sido la de redactar a mano en cuartillas usadas por el otro lado y con un esquema previo muy detallado. Lo he hecho así, incluso para las decenas de mis de artículos que he pergeñado a lo largo de mi asendereada vida.
De repente, ante el relato que ahora perpetro, me ha dado la chifladura de teclearlo directamente. No sé qué pasará. Yo soy libre de las cargas del pasado, dejé eso hace muchos años, pues vi que mi presente y futuro son mis hijos, por ellos salí del fondo de ese túnel oscuro, feo y estéril.
Desde ese tiempo soy un hombre con convencimiento que solo sueña, disfruta, ama, comparte y quiere lo mejor. No solo para mí sino para todos. No hay en mi alma rencor, dolor, engaño, envidia, ni temores, solo temo a dios, y él ha sido benevolente y amoroso conmigo. Le da protección a mi entorno y la dicha de poder despertar cada día, ver a mis hijos, a mi nieto, mi familia y sentir que el mundo sigue girando, con cosas malas. Pero buenas también.
Así, mi querida amiga, es mi vida hoy, ves que te tengo a ti, que llena mi alma de amor, de caricias con solo leer tus lindas palabras. Eso es lo que llena mi vida. Saber que hay un ser que dice que me ama, sin haber siquiera escuchado mi voz, ni visto mi rostro, solo ama porque lo siente. Eso es amor. Te mando un beso y un abrazo gigante.
