¡Estoy perdidamente enamorado!
¿Existe cura para el amor?
Si alguien la conoce, por favor, dígamela,
aunque de antemano les digo que es una enfermedad
de la que no quiero curarme;
así soy feliz y así quiero mantenerme siempre.
En tus ojos encuentro el reflejo de la mejor parte
de mí;
tu amor me hace un hombre grande
y me da motivos de alegría para vivir en plenitud;
tu sonrisa se ha convertido en el motor que me mueve
a dar lo mejor de mí y me hace encontrar el lado
agradable de la vida.
Así que, si estar enamorado es una enfermedad,
estoy desahuciado;
no tengo remedio, a no ser que el antídoto sea el
mismo veneno que me mantiene ardientemente
prendado a ti: tú.
¡Ese medicamento sí quiero tomarlo de por vida!
