La exploración de tu mente y de tu alma es una aventura
maravillosa de la que he disfrutado cada paso,
cada palmo recorrido y cada milímetro ganado a tu
corazón,
porque en ti he encontrado un universo repleto de sorpresas
y lleno de curiosidades…
¡un universo entero!
La recompensa es un tesoro incalculable,
pero no asequible a los espíritus timoratos:
una mujer soñadora, leal y ardiente,
plena de amor, comprensión, ternura, inteligencia,
entusiasmo, delicadeza…
¡toda la feminidad de la que es susceptible una mujer!
¡Tienes tanto que ofrecer al explorador que esté
dispuesto a invertir tiempo y esfuerzo!
Yo te he explorado y te he esperado por mucho
tiempo…
pero estoy dispuesto a explorar y esperar un día más,
una semana, unos meses o varios años;
invertir todo el tiempo pasado, presente y futuro;
dedicar todo el esfuerzo contenido en el mundo y
toda la energía del universo mismo…
Porque nunca nada es demasiado cuando se trata
de alcanzar tu amor y conquistar tu corazón…
¡y dormir estrechamente abrazados!
