A cada paso dado, tu imagen la llevo en mi mente,
porque eres difícil de olvidar,
pero cómo olvidarte
si tus besos están marcados en mis labios,
cómo deshacerme de tu ternura
si la extraño como el día extraña al sol.
Como los labios extrañan a la sonrisa,
así te extraño vida mía,
en las penumbras de mi alma retumba el eco de tu nombre,
pronunciado por el recuerdo de mi mente
y el querer de mi corazón.
En las noches largas y oscuras,
las cuatro paredes de mi habitación,
son testigos del sufrimiento que siente mi corazón
y del dolor que mi alma padece.
Por el tenerte y sentirte tan lejos,
porque desde mi lejanía mis ojos exilian tu imagen,
desde lo más profundo de mis emociones.
Regálame un segundo en el tiempo,
regálame un minuto a solas con tu presencia,
para así poderte robar un segundo más de tu tiempo
y decirte cuánto te quiero.
Toma mi mano y no la sueltes,
camina junto a mí y acompáñame
a recorrer el mundo de colores
que existe allá afuera.
Ven, toma mi mano,
para que juntos recorramos los senderos de los sueños,
para que juntos construyamos una autopista
que conduzca a la unión de nuestras vidas.
Vive, sueña, ríe, llora, grita si es posible,
pero nunca olvides a quien no te olvida,
nunca niegues minutos de tu tiempo
a quien quiere vivirlos a tu lado,
y permítele a tu corazón que olvide y quiera de nuevo.
