Fíjense… Sukie y Efra,
¡Cuánto les ama el Señor!
dándoles los regalos,
más hermosos del amor.
Con momentos de esperanza,
con gran, eterna ilusión,
son tatuajes en sus almas,
como raíces de amor.
El afán de ésta vida,
no ha opacado su ilusión,
con ansiedad desmedida,
siguen llenos de pasión.
Esos veintisiete años,
son eslabones benditos,
y por sus fuertes peldaños
sube el amor exquisito.
Dios le dio un trío sonoro,
Efraín, Jorge y Francesita,
y selló con broche de amor,
esa familia bendita…
