Quien logra descifrar el misterio del teatro y pone a este como su principal doctrina y religión, encuentra la felicidad y el placer (hedonismo). Es en este templo mágico donde logras conectarte con la realidad viviendo en un mundo fantástico, donde logras escuchar los latidos de tu corazón mientras te emocionas al ver una escena, donde el desamor da continuidad a una historia, donde pones todos tus sentidos a prueba mientras tu cuerpo reposa en una silla, donde la sangre escandaliza de modo poético y donde el abrir o el cerrar de un telón marca el inicio o el final de una historia.
