¡Léeme la mano!
Te he dicho en broma
y he descubierto en esa mirada perspicaz
que en tu adentro
tienes mucho de gitana,
peregrina, esotérica,
culta y sutil.
Lo propuse jugando
y ha resultado ser un acierto;
sí, a ti, que te basta con un poema
para inspirarte y crear,
con tan solo un párrafo en prosa
puedes discurrir una pintura
sobre un mundo infinito,
así como el cálculo,
el que con entusiasmo te exalta,
o erigir un monumento a escala
del arte de saber volar
o de la libertad,
del dejar ser libre
y de serlo también.
