Acerca tu oído a las paredes,
Escucha con atención, no tengas miedo a la realidad.
Haz silencio, pues solo así los gritos se escucharán.
Cierra tus ojos, no dejes que ellos te engañen.
Presta atención,
No escuches su voz tranquila ni veas su sonrisa,
Solo escucha los gritos, son lo único real.
Presta atención,
Tal vez los pájaros estén cantando, pero no te distraigas,
Escucha detrás de las paredes, allí está la verdadera historia.
Presta atención, shhh,
Escucha, el golpe de una mano pesada chocar contra la mejilla de una mujer,
Una botas tocando fuertemente su costilla,
Escucha su llanto, y escucha un poco más,
El llanto de una niña.
Ambas gritando por ayuda en un terrible silencio.
Presta atención, shhh,
Escucha, un cinturón es arrogado al suelo,
El cierre de una cremallera deslizarse hacia abajo,
Las pisadas fuertes y las pisadas suaves,
El dolor se ha vuelto un sonido por aquella pobre victima,
Escucha el llanto de una chica, las gotas de agua tocar el suelo,
Gritando por ayuda en un trágico silencio.
Presta atención, shhh,
Escucha, los gritos a viva voz, dos personas discutiendo
Cuando he de suponer que una vez amor eterno se juraron,
Y seguramente en otra habitación, unas lágrimas tocan la suavidad de una almohada,
Pues el llanto de un niño se ha de escuchar.
Gritando por ayuda en un espantoso silencio.
Presta atención, shhh,
Escucha, unas pastillas son agitadas dentro de su frasco,
La tapa abriéndose, unas pocas no son suficiente,
Su desesperación se ha hecho evidente,
Pues escucha las pastillas tocar el frío suelo sólido,
Y luego sus rodillas siguen el mismo camino,
El llanto de aquella persona te desgarra el alma.
Gritando por ayuda en un escalofriante silencio.
Presta atención, shhh,
Escucha, el tenedor limpiar un plato de comida, mas no escuchas su ingerir,
Más tarde, como todos los días, arcadas en el baño,
Eliminar la comida que no ha comido. Purgarse, eso es lo que hace,
Movimientos veloces chocan contra el suelo, no puede parar,
Los minutos pasan, pero ella continua,
Abdominales, tijeras, saltos, flexiones han de ser.
Un objeto pesado es colocado sobre el suelo, una balanza, he de adivinar.
Luego finalmente el llanto por su objetivo tan inalcanzable,
Gritando por ayuda en un perturbador silencio.
Presta atención, shhh,
Escucha, papeles revolverse, un suspiro, un bostezo,
El tambor de un pie al chocar contra el suelo,
Click, la lámpara ya se ha encendido,
Ha anochecido, una jarra eléctrica en lo lejano encendida ha de estar,
Sus pasos se alejan, una taza está siendo servida ¿café, tal vez?
Luego sus pasos se acercan, continúa con aquella rutina por horas,
De pronto un objeto es arrojado hacia la pared, ¿un libro, tal vez?
Se ha dado por vencido, ¿carrera equivocada, quizás?
Cuerdas están sonando, aquella guitarra no se está tocando sola,
Una voz melancólica le hace compañía.
Pronto todo se detiene, pero un llanto comienza.
Gritando por ayuda en un inquebrantable silencio.
Presta atención, shhh,
Escucha, una toz, otra docena le continua,
El sonido de un peine rozando un suave cabello,
Un segundo después, cae al suelo,
Un segundo más después, un cuerpo con un ensordecedor estruendo cae junto a él,
Otra toz dolorosa se desprende de su garganta,
Su respiración se acelera, pero luego se vuelve lenta y forzosa,
Sigue luchando, es lo importante.
Su teléfono suena, nadie contesta.
El llanto de aquella mujer apenas audible,
Gritando por ayuda es un monstruoso silencio.
Ya ha sido suficiente, ser invisible no está bien,
Marco al 911, una ambulancia sonando fuera de las paredes,
Aquella mujer ha recibido mi ayuda.
Eres un testigo en sus historias,
Pero puedes convertirte en un amigo,
Vuélvete participe de su historia.
Solo ayuda, escucha sus gritos de socorro,
Que en un silencio profundo se han de encontrar.
Yo elegí ser parte de sus historias, y ¿tú?