Envidio de las aves, la actitud que tienen de volar,
Envidio de los peces, la destreza que tienen al nadar,
Esto parece ser algo muy malo,
Porque es un pecado grave el envidiar.
Pero perdónenme, al decir que envidio,
Porque los seres humanos estamos mal,
Comparándonos a las aves y los peces,
Tengo inmensas razones de envidiar.
Las aves se divierten libremente,
Y gozan ofreciendo su cantar,
El paisaje de muchas mariposas,
Nadie como ellas, jamás lo puede dar,
De las aves y los peces decimos por igual,
Qué distinto a los seres humanos,
Con un deseo ardiente de matar.
Preparándonos estamos para guerras,
Buscando quien quiere pelear,
Les propongo el ejemplo de las aves y los peces,
Ha llegado el momento para amar.
