Hoy me he propuesto escribir
un poema de morondanga,
lleno de lugares comunes,
lo que salga de la manga.
Es cierto, esta será
una poesía de cuarta,
poesía llena de ripios,
redonda como una tarta.
No le cantaré al amor,
ni al dolor, ni a la alegría,
le cantaré a los juanetes,
a los tíos y a las tías.
Que me importan los que sufren,
dejenme de compromiso,
de los temas trascendentes
por hoy haré caso omiso.
Lo importante es escribir
llenar de palabras la hoja,
cuando el sol asoma bello,
cuando la lluvia me moja.
Y a lo mejor tengo suerte
y así llegado el momento
algun músico inspirado
armonice este esperpento.
Pero, ay, no recordé
que soy un intelectual de izquierda
por mucho que lo intente
no puedo escribir esta m...
