Esta noche no dormiré
por pura felicidad.
Esta noche no dormiré
porque quiero recordar.
¡Que mi repentina felicidad
pasará cuando el gallo cante!
cuando al amanecer,
no quiera despertar
pensando que mis hijos
otra vez no volverán.
Infortunio destino:
Se divorcian dos seres
y cuatro son los sentenciados.
¡Ah!... que castigo
es dormir sin mis hijos
por largos meses,
sabiendo que algún día
serán dos jóvenes,
viviendo su algarabía.
Pero esta noche,
mi vil insomnio
se tiñó de felicidad.
En la cama me esperan
mis dos angelitos,
con sus ojos cerrados:
Samantha y Brandon.
Mientras el insomnio
se va disipando
en mi somnolienta razón.
