Deseo que hoy estés complacido, que aun cuando mis labios no estuvieron en los tuyos, los besos llegaron de alguna forma llenos de calor y de esa frescura que solo da el verdadero sentir, no respiraste mi aliento, pero sentiste mi voz en susurros que solo decían tu nombre lleno de placer y la más grande satisfacción de pertenecer de alguna forma, lágrimas que salieron llenas de alegría y tristeza.
Es la gloria en la tierra escucharte y sentirte en cada palabra. Qué hermosa melodía da tu voz al amar, no se compara con el canto de las aves ni el susurrar del viento. Solo quedan en mi mente y al recordar le dan una sonrisa a mi rostro.
