Un día dos amigos que tenían tiempo sin verse se encontraron en la calle, como había pasado mucho tiempo sin que tuvieran contacto decidieron y a tomar algo...
En el bar el primer amigo cuenta su historia, en la cual él se había casado con la mujer de sus sueños. Cada día entre ellos era mejor que el anterior y nunca se aburrían, en fin era una relación ideal.
Por otro lado lo que su amigo contaba distaba mucho de la primer historia. Ya que había pasado mucho tiempo y muchas relaciones y él aun no podía encontrar la felicidad -ya que según él- al paso del tiempo sus relaciones dejaban de tener sentido y se tornaban monótonas y aburridas, casi sin sabor.
El primer amigo al escuchar esto pidió una botella de tequila y un poco de alcohol, le sirvió una copa a su amigo y otra para él. Cuando terminó de servir las copas, rellenó lo poco que se había vaciado de la botella con el alcohol, su amigo lo miró un poco extraño pero bebió sin preguntar.
Al poco tiempo se sirvieron otra copa y de nuevo el volvió a rellenar la botella con alcohol, por lo que el segundo amigo le dijo -por que haces eso, al final solo sabrá a alcohol y habrá perdido su esencia y sabor.
El primer amigo se detuvo, lo miró, le sonrió y le dijo, exacto!!! lo mismo pasa en las relaciones de pareja, si no rellenas tu botella con la misma esencia de la cual proviene, parecerá llena, pero al poco tiempo perderá, su sabor y encanto.
