Belleza.
Belleza que estas en mí
como la doña inspiradora
donde ni un espacio estaría en blanco
mientras que tu voz suave
como la brisa de invierno
golpeó nuestros sueños
narrando historias envueltas en rosas.
Atrapadas una entre sí
dándose fuerzas para seguir
este letargo de no poder estar juntos
tan juntos hasta morir,
morir de un cuento
que solo nosotros somos
los autores y consumadores.
De este amor que jamás desapareció.
Quedando en el tiempo errante
danzando en el viento,
revolcándose en las nubes.
Te amé hasta más no poder.
