Un 27 de julio salimos con los chicos, un día tan especial para mí. Ya que por primera vez compartíamos en familia, un día tan especial para todos. Ese día compenetramos todos; es como si ya no hubiéramos conocido hace mucho tiempo.
Tuvimos contacto con la sabia naturaleza, el canto de los pájaros, el sonido del río, oh qué hermoso, todo fue hermoso. Fue un día increíble, conocí a este hombre increíble y no porque sea hermoso físicamente, si no que fue la nobleza y sencillez de su corazón lo que conquistó mi corazón, porque ya estaba desgastado y herido. Pensé que no conocería a este ser indudablemente gentil, honesto, sabio, generoso. Me tocó la lotería con él, porque además es hermoso físicamente.
Gracias, cariño, por compartir mis sueños, por amarme, sé que tratas de ir a mi ritmo y lo entiendo. Tal vez te entiendo más de lo que tú crees. Pues así es el amor, porque es una constancia de ir conociendo fases de cada día.
Mi querido y amado, hay que luchar con los días y meses por ahora. Tengo la corazonada de que más adelante seré feliz a tu lado porque abonaremos nuestro jardín de amor que por ahora lo hacemos vía virtual.
Doy gracias a Dios porque compartiré contigo y con los chicos un jardín lleno de flores de variados colores, porque algunos días serán rojos, otros rosados y en algunos casos azules. Porque los niños son así.
