Capítulo 1
Un golpe de realidad
Toda historia normalmente empieza llena de felicidad y de una gran alegría. Bueno esta no es la excepción, por el contrario es el mismo retrato de la felicidad misma de toda una vida llena de amor, magia, y acontecimientos únicos que le dieron más valor del que le correspondía.
Imagínate un sueño el cual solo pasan cosas buenas y que siempre quieres recordar en el cual lo único que no quieres es despertar, así precisamente es el amor, ya se dice es ciego, y esto tiene un fin específico porque si no cegara a quien ama no podría ser capaz de amar. Bueno pues todo este pequeño relato del inicio de nuestra historia es y fue maravilloso hasta que 22 años después tocó a la puerta no solo se asomó, entró a nuestra casa y ahí se quedó. Estoy hablando de la tercer persona: fría, cruel, consciente y destructiva. Si estoy hablando de la infidelidad.
Es imposible de primer instante, creer en ella: son minutos, horas o tal vez días, en los que tu mirada se pierde, sin ver nada. Cuando esa mirada perdida, trata de creer lo que pasa, pero es tan fuerte la impresión que no crees en ella -que realmente, no crees que existe, no la puedes ver, aunque la tengas de frente y esa mirada al horizonte- refleja que no la aceptas en tu casa, en tu vida y que no la quieres ahí. No se puede creer en ella, es una negación absoluta a tus principios, es inaceptable y así duras minutos, horas o días, tratando de aceptar que es real y que existe.
Una vez que tienes que aceptarla, porque no tienes otra opción ya que es la única disponible. Pues una vez que la aceptas, todavía no te das cuenta del daño que ya hizo, de las heridas que causó. De todo lo que te desgastó física y moralmente. Y de la capacidad de destrucción que tiene. ¿Por qué lo digo así? Porque desde el minuto uno que tocó tu puerta, todo el daño ya estaba hecho. Solo que tu cuerpo se protege físicamente para que tengas el valor de soportar todo lo viene.
Se escucha muy cruel, pero no existe alguien que no haya vivido esto, que pueda imaginarse el significado de lo que viene. Lo primero que te pasa: todo tu ser se llena de un sentimiento que no alcanzas a comprender, porque desde el primer día que te enteras hasta hoy, ahí sigue y nunca se va. Por el contrario: se queda, crece, aumenta, disminuye y vuelve a crecer. En realidad la mejor manera de describirlo, es una tormenta de sentimientos en tu alma y tu corazón. No encontraba la manera de plasmar su significado por escrito y fue entonces, que recordé la muerte de mis abuelos.
Fue ahí donde entendí por qué cuando la tercera persona llega a tu casa, sientes lo que sientes. Todo ese sentimiento inexplicable, es lo más parecido a cuando estás de duelo. A cuando alguien a quien quieres muere, pero ahora imagínate, que murió pero sigue vivo y lo tienes de frente. Le amas y respetas pero tu corazón te dice que está muerto. Díganme ustedes como se le hace para entender y aceptar todo esto.
Y si has leído bien, hasta este momento todavía no hablo de la pareja, todo esto es interno, tu propia lucha, que nadie puede luchar por ti y que solo tú perdiste. En muchos lados he escuchado las palabras “hay que superar esto, no dejes que te gane, hay que perdonar”. Normalmente la primera persona que te lo dice es precisamente quien para ti en vida, está muerto. Pero ahora yo pregunto qué es lo que quieres ganarle si ya perdiste, que es lo que hay que superar. Si ya te rebasó, lo único que si se puede llegar a lograr es perdonar a quien para ti ya murió.
La tercera persona es alguien que jamás se entiende o se comprende, simplemente se acepta.
Es asimilar que esa persona a la que más amas en el mundo -y que al mismo tiempo dice amarte- haya sido capaz de traicionar el amor. Haya sido capaz de haber faltado a lo más importante de una relación; es inexplicable, porque jamás, logras entenderlo. Y toda esa tormenta que está sucediendo dentro de ti, toma fuerza al ver que la persona que amas y que permitió la entrada de la tercera persona en tu casa, no vea lo que realmente pasa. Que sienta que no es tan grave como uno cree, que trate de no darle importancia o que quiera pasar de largo lo que sucedió y aunque quiera no puede.
La primera afectación es confrontarla porque a través del tiempo, siempre hay charlas y pláticas al respecto. Lógicamente todas y cada una de ellas terminaron en una rotunda negación. En algunas de ellas, hasta se sintieron ofendidas por tus dudas o fue tanta su indignación que te preguntan que como es posible que sigas con ellas. Todas esas afirmaciones de que jamás han permitido a la tercera persona pero que ni siquiera se asome, porque acorde a su pensamiento, todo, lo tiene en casa.
Todo esto hace que la impresión, el dolor, el sufrimiento y la incredibilidad sean mucho más grande y se queden contigo más tiempo. Porque no das cabida a como alguien puede verte a la cara y tomarte el pelo de frente y seguir burlándose de ti a tus espaldas. ¡Ah! pero ahora si se avergüenzan de lo que hicieron y se arrepienten de haberlo hecho. ¿Será verdad? Nadie sabe, solo ellos, porque ¿quién te asegura que de no haberte dado cuenta lo hubieran seguido haciendo? eso es algo que jamás olvidas y el resto de tu vida lo llevarás contigo.
¿De verdad estará arrepentida, o solo lo dicen por decirlo?