El mar cambia de color,con la tempestad de mi alma,
Con la amarga agonía que todo mi ser encarna,
oscuras en infinitas olas invaden mi alma,
Cubriendo mi cuerpo desnudo,hambriento de todo y sumido en la nada,
Oh que mar tan furioso,con sus olas heladas,irrumpe en mi silencio,
Como una daga afilada,cortando en pedazos,lo poco que de mi quedaba,
Oh que tempestad tan inesperada!! me arrastra con ella y me hunde en la nada...
¡Me aprieta en sus brazos,haciendo que una parte de mi se sienta deseada...!
