¿Y si algún día esto se acaba?
¿Si la magia que me dan esos ojos se termina?
¿Si no cumplimos eso que tanto quisimos?
¿Qué será de nosotros?
¿Y los sueños?
¿Los deseos?
No estoy dispuesta a dárselos a alguien más.
Pero sé que todo tiene que irse
más cuando no se está dispuesto a seguir.
Te esperaría toda la vida
hasta que las hojas del gran roble se caigan por completo.
Pero no soy ingenua,
te dejo seguir.
Cuando alguien quiere así, no se puede atar
quiero verte sonreír,
porque esa sonrisa me ilumina,
hasta en el día más gris.
No hace falta que estés cerca
mientras yo te sienta acá.
Tengo la esperanza que algún día,
cuando las arrugas nos hayan comido la piel,
estemos juntos,
mirando caer la última hoja de ese gran roble.
