Cuando buscamos pareja nos gusta imaginarla como una persona con la que podremos compartir todas nuestras inquietudes e intereses, ¡prácticamente un clon nuestro! Obviamente eso no existe y siempre va a haber diferencias que impidan que el entendimiento funcione al 100% durante años; no pasa nada y de hecho esto nos puede enriquecer como relación.
Es imposible saber si una relación va a tener éxito o no, aun compartiendo todos los hobbies esto no es una garantía, así como el no tener intereses tampoco condena la relación al fracaso.
Hay otros factores que sí que te pueden ayudar a predecir el buen pronóstico de la relación, por ejemplo.
Comunicación: es esencial para cualquier pareja. No solo a la hora de intercambiar información sobre el otro sino sobre todo en la manera de solucionar posibles dificultades. Saber cómo expresarse de una forma honesta y escuchar son cualidades importantes en una relación
Química: difícil de definir y explicar, aquella “esencia” que hace que os sintáis atraídos el uno por el otro. Al principio es clave y luego ya pasa a un segundo plano pero nunca se pierde.
Afecto: una necesidad básica en cualquier relación, aunque podemos tener distintas formas de expresarlo es imprescindible para diferenciar una pareja de dos individuos que pasan tiempo juntos.
Compromiso: no estamos hablando de matrimonio e hijos, sino de una decisión de mantener la relación a largo plazo. Esto implica sacrificio pero también mucha satisfacción. Ambos miembros deben sentir similar compromiso para que la relación prospere.
