Hoy me comparé con la luna, después de vivir tu gran amor imposible.
No fuiste tú mi bello sol, el que conscientemente me lastimó, más fue la necesidad de mi alma en la obscuridad de la noche, la que se sintió abandonada y luchó por buscar tu gran amor, un amor de fantasía pero al fin mi amor.
¿Cómo supe de ti? Te contaré bello Sol: hermoso fue lo que las estrellas me contaron, aquellas que nacen hermosas y que alcanzan a ver tu ocaso, ellas me platicaron lo hermoso que era cuando cerrabas tus ojos y te acostabas a dormir.
Me dijeron que eras el alma del día, que tu calor daba esperanza y que eras un astro precioso el más bello después de mi, mi corazón necesitado sin conocerte se enamoró de ti.
Con tanta cosa maravillosa que las nubes y el cielo me contaban de ti, me fui enamorando de mi bello e inalcanzable sol.
No hay imposibles cuando de verdad se ama, eso me decía géminis cuando platicaba lo dichosa que era encontrarse cada noche con su pareja y amante, siempre tan fiel y hermosa, la pareja más bendita de todo el manto estelar.
Sin duda géminis era la pareja más feliz de ese mi cielo, como anhelaba luz de mi vida, Sol tan hermoso que estuvieras conmigo. Tanto le conté a los ángeles que un día al ver mis lágrimas fueron con Dios y le pidieron el especial favor para mí, contentos llegaron y me dijeron la sorpresa que me darían.
Yo Luna Sonreía y sonreía, estaba contenta, mi sorpresa seria en septiembre, un gran fenómeno natural me permite a mí conocerte y tenerte, Dios permitió ese día que luna y sol se amaran, que en un beso entregaran su más profundo amor. Que lástima de amor, que se acaba pronto al terminar lo que los humanos conocen como Eclipse que lindo y maravilloso fue amarte Sol.
Hoy sólo sé que tendrían que pasar años para poder probar tus labios, hoy me queda por contar que cada noche el mar se hará un poco más salado, por aquellas lágrimas que de mis ojos broten, por que sin duda Yo luna estaré para siempre enamorada de ti, Sol.
Tú, Sol no sufras ni llores por mí, porque tu dolor me duele, porque el amor que yo te tengo nació sin conocerte y aun así sin conocerte mi alma se entregó a tu ser, por eso comprendo que tan grande es mi amor, y cuanto bien me hace amarte.
Creo que ya es hora de esconderme de ti mi Sol, en pocos segundos tengo que desaparecer para que tú mi bello Sol sorprendas al día con tu bella luz. Dios te bendiga mi Sol, que no quede duda que te amo con mi corazón, pero hay cosas que por naturaleza no pueden estar juntas, y una de esas es este gran amor.
Te confieso Sol que te amo, yo la Luna sé que siempre te amaré.