Llévame lejos de la hostilidad de los días que vendrán, lejos de los recuerdos del pasado, porque volverán.
De los suspiros largos, de la convicción de no ser lo bastante fuerte cuando caigo en contra de un monstruo más grande que yo.
Llévame lejos de los momentos, de estos años invasores, de todas las esquinas del tiempo. Llévame de cuando vuelve el miedo y no puedo reaccionar.
De los remordimientos por los errores que sigo cometiendo mientras lucho con los dientes apretados escondiendo la amargura dentro de una mentira.
Llévame lejos de los días, de las horas, de los pensamientos.
Llévame lejos, donde estés tú, donde estemos los dos.
Sólo... Llévame lejos.
