Y tú que hablaste de amor,
creaste en mí un ser perfecto,
mis ojos admiran lo hermoso de tu rostro
mis manos acariciando tus cabellos
mi corazón te añora cada segundo
escucho tu voz llamando mi nombre
desde los extremos del universo
te busco en el aroma de las flores
en la esencia de la primavera,
en el verano, otoño e invierno
sin ti… mi vida, está vacía
hoy te necesito más que nunca
necesito de tu voz, háblame… soy parte de ti
soy hijo de un rey.
