Desperté y mi mañana de terciopelo se cubrió de una nube gris que entristecía mi día y sin embargo, tu imagen en mi mente alegraba mi mañana que parecía opacarse por la nube gris.
Inevitablemente tus recuerdos en mi mente hacen cada mañana y cada instante un momento alegre de mi vida. Aunque sé que solo son recuerdos, me pregunto en las mañanas si es normal el extrañarte o si es malo pensar en ti a cada instante.
Al despertar de los sueños que contemplo tu mirada e imagino tu presencia acompañando mi alma, me levanto con una ilusión de saber que puedo verte una vez más y aunque también se que algún día no muy lejano te diga adiós, siempre debo aprovechar cada instante para decirte que siempre te sueño y siempre te pienso.
No puedo decirte que estaré físicamente contigo, pero si puedo decirte que siempre estaré acompañando tu corazón mientras tú sigas teniéndome ahí adentro, guiaré tu alma mientras aun puedas imaginarme y abrazaré tu alma mientras me siga teniendo en tus recuerdos.
Amanecí una vez mas imaginándote en mi día y en mis recuerdos permaneces a cada instante, en la soledad de mi alma puedo contemplar un día gris pero tus inolvidables recuerdos y memorables momentos harán de mis días nublados unas maravillosas mañanas de terciopelo.
