Me enseñante muchas cosas, pero creo que una de las más importantes fue que uno no aprende de sus errores, creemos aprender pero luego al volver a caer en las mismas cosas nos damos cuenta de que no, no aprendemos. Esto solo lo capté y admití -la verdad- después de que volví a caer en el abismo contigo, desde de que ya sabiendo lo que pasaría decidí arriesgarme a algo que inminentemente sabría cómo terminaría.
No es que me arrepienta de quererte o de haberlo hecho, eso nunca cariño, solo que hoy habla mi tristeza o tal vez decepción al saber que todo pudo ser una mentira. Una que me tragué con todo el gusto...
