La tristeza invade mis ojos y las lágrimas más profundas hacen que mi alma se quebrante aún más de lo que ya está.
¿Y tú donde andarás acaso no te importa mi amor? ¿Te has olvidado de mí? En donde están tus promesas aquellas que una vez me hiciste? Creo que se quedó corto el tiempo y no las pudiste cumplir, prefiero pensar que no fue un abandono y que fue una despedida mía hacia a ti aunque yo no lo quise y tú me hayas forzado a alejarme de ti.
Querido, hoy en mis pensamientos aún vagas, en mis más grandes suspiros aparece aquella mirada tuya diciendo adiós para siempre. Yo te comprendo, solo me despido puesto que debo soñar sin ti y aprender a vivir por mí, adiós mi amado ausente.
