Un corazón, por muy magullado que esté, sabe entender a los demás, sabe respetar a su prójimo, conoce los anhelos de otros corazones y los comprende y ayuda, al igual que él desea ser protegido y apoyado.
Pese al desgaste del paso del tiempo, el corazón siempre encuentra las energías para seguir hacia delante. Busca la ilusión en el alma y hace uso de ella para que tu vida sea más plena y feliz. Así que, pese a que creas que tu corazón está muy desgastado y debes protegerlo y esconderlo para que no le hagan daño, no has de cometer el error de dejar de escucharle. Porque la felicidad radica en este órgano que sabe exactamente cuáles son tus deseos más íntimos.
Escucha en todo momento a tu corazón, olvida el desgaste, y aprovecha todas y cada una de las virtudes que aporta a tu vida, porque solo así encontrarás tu lugar en el mundo y podrás vivir sonriendo esperando al futuro con un alma plena de esperanza.
