Mi dulce Fred, ojos azules, cuando me miras, mis piernas tiemblan. Tu dulce mirar penetra en mi dulce palpitar.
Oh cariño mío, jamás sentí este sentimiento que desborda de amor y dulzura por ti. Oh cariño, cuando estamos bajo las sábanas, me trasportas a un paraíso del que no quiero volver.
Mi dulce cariño, pido a Dios para estar otra vez a tu lado. Pido al Señor que tú no me dejes regresar y me digas te amo, quédate conmigo.
