Qué maravilloso es aquel sentimiento
que no se puede describir con palabras,
que no se acaricia con poemas.
Más maravilloso es todavía al darte cuenta
de que después de un beso en los labios,
tu ser está completamente incompleto
si no estás al lado de esa persona que sacude tu mundo.
Nunca me ha pasado, pero imagino que es bonito.
Algo así debe ser el amor. Soñar despierto,
esperar las horas para volverte a ver en el reflejo de sus ojos.
Sentir el mundo chiquito mientras te toma de la mano.
Qué hermoso es un sentimiento cuando no se puede ver,
cuando ningún aire lo toca y ninguna sombra lo opaca
porque simplemente es sublime, intenso, sagrado.
Eso debe ser el amor, así lo vengo imaginando.
Imagino ver primaveras, otoños, veranos, inviernos
y años bonitos y extraños mientras esté ese alguien conmigo.
Ese alguien que a mi vida aún no ha llegado.
Hay ilusiones a veces, pero de esas también ya mi reloj está
cansado.
Quiero pensar que te motiva a vivir
y despertar todos los días.
Sería bonito experimentarlo.
Solo tengo estas ideas raras,
sueños baratos que nadie compra
y que no creo vivir para comprobar mis teorías
y mis sueños que me tienen alucinando.
De nada sirve la pureza del alma,
la alegría del espíritu,
la sonrisa en la cara,
nada tiene garantías,
y siempre mantenerte luchando.
La vida es una teoría,
el amor, nada comprobado.
