Puedo resumir todos mis escritos y explicar sus intenciones últimas así:
Cada escrito desde que empecé a escribir aquí y desde que nací hasta hoy ha sido un intento de superar mi problema: llámese enfermedad, bloqueo, deseo de superación o como se le quiera llamar.
Superar esto es mi propósito. Mientras viva seguiré luchando para superarlo. Si muero antes, puede que con ello haya vencido. Y si no lo he hecho mi trabajo no habrá sido en balde. Si supero mi problema en vida y muera seguidamente o siga vivo siga vivo, habré alcanzado en cualquiera de los dos casos mi propósito.
Quiero decir, haciéndolo público, que cada pieza que he escrito en este espacio me ha ayudado a despistar el problema por unas horas, días acaso. Con cada poema, con cada escrito me he regalado un soplo de aire puro, un paisaje de magia e ilusión. Y he querido compartirlo aquí para que también fuera un regalo para posibles lectores de este espacio.
No sé si algunos entenderán de qué hablo. Con los escritos no supero el problema. Con los escritos sí alivio momentáneamente mi problema. Pero no sirven para quitarlo. Quitarlo sé que se puede, pero hay que trabajarlo. Cada persona es un mundo aparte y todo el mundo tiene un problema, que si es tratado con un buen terapeuta se puede quitar. Todos nacemos con un problema y el calvario es enorme si no se supera. Y cuando uno se da cuenta de que lo tiene y de que se puede quitar el problema es cuando empieza a despertar. Y está despierto del todo cuando lo ha quitado. Y es cuando empieza a vivir la vida realmente. Ya digo que cada persona es un punto y aparte. Y cada persona evoluciona de forma distinta. Y cada persona necesita un proceso. Y cada persona supera el problema de forma distinta, porque los problemas son parecidos todos, pero nunca iguales porque cambia la persona y su modo de evolucionar.
La sicoescritura ayuda a disimular el problema, a aliviarlo. Pero yo estoy en terapia personalizada además, porque escribir sólo no me basta. Puede que a otros sí les sirva para solucionar su problema, pero a mí no.
