No era tuyo el día, el sol y el tiempo en que me tuviste abrazado
No era tuyo el espacio, el lugar y el instante en el que solo fuimos uno
Menos aún era tuyo ese corazón que tantas veces me ofreciste junto a tu cuerpo desnudo, tibio y mentiroso
No era tuyo porque ya le pertenecía a otro hombre tu amor y ese hombre ciertamente no era tuyo, como jamás volveré a ser de ti.
