¡No puedo evitar lucir!
¡No puedo evitar lucir!
Con La Luz que llevo puesta... no puedo evitar lucir.
Puedo apagarla, puedo encenderla.
Y encendida no puedo evitarla.
La puedo atenuar, pero no puedo evitar tenerla.
Es La Luz que llevo puesta.
¡No puedo evitar lucir!
¡No puedo evitar lucir!
Tú ves ahora, que tengo La Luz encendida y antes no sé si veías. O veías con La Luz de otros o con la tuya propia. Eso dices, pero La Luz no es de nadie. Todos tienen una. Unos la han descubierto y lucen. La dan, para iluminar a otros. Y no pueden evitar lucir.
¡No puedo, no puedo...
no puedo evitar lucir!
¡No puedo, no puedo...
no puedo evitar lucir!
Porque tengo una Luz puesta y siempre que la enciendo doy Luz. Y no puedo evitar lucir.
