No sé qué esperar de ti…
un día eres fuego puro, volcán en erupción:
me llenas de besos y me haces sentir lo que es estar
en el cielo;
al otro día te siento más fría que la nariz de un perro,
un témpano de hielo inescrutable:
no contestas ni uno de mis mensajes,
no te apareces por mi oficina y ni siquiera contestas
mis llamadas…
todo esto me lanza de la gloria al infierno y me hace sentir
estúpido e ignorado.
No sé qué esperar de ti…
¿tú me lo puedes decir?
