Odiado corazón, por favor déjeme dormir esta noche,
destruya este don, haga que odie el café, borre mis recuerdos,
seque mis lágrimas, inunde mis páginas, espante mis miedos,
acompáñeme en mi soledad, apague mis infiernos,
aprenda que en esta vida, ser bueno no sirve para nada.
Y quizás algún día le vuelva a escribir, pero como:
"Querido corazón."
