Cuando el corazón llora, expresa la verdad.
Inexplicable el tiempo que quedó en el ayer.
Memorias caprichosas hoy convertidas en anhelos y deseos de para bien.
Te amé y hoy te quiero.
Y en suave y delicioso recuerdo de mis labios extraigo que...
Mis alegrías son la tuyas,
al verte de brazo de la felicidad.
Por qué te asomas en el presente,
¿Para saciar tus ganas de soberbia?
al saber que Dios me brinda a Él y,
a la que me entregaste por despido, ¡soledad!
Sin ti, llegó la reflexión.
El valorar un viejo amor,
las caídas en las trampas,
el dolor y el empezar.
Continúa en tu horizonte,
donde se pierde en el ocaso,
y más hallá en el infinito,
desnudaremos el alma.
Entonces, nos encontraremos, tú con tu amor y yo con el mío
y de seguro que aquellos somos los dos.
