Lleno el papel de mi infancia con penas y heridas,
escribo entre páginas blancas lo que fue mi vida
y una sonrisa de amor se nota en mis labios…
y en esa página, tú,
la única que habla de amor.
Es tan bonito mirar lo bello de una tarde,
es tan difícil no amar la sonrisa de un niño,
y es tan amargo olvidar lo que mucho has querido…
y un pálido amanecer deja una huella
que tal vez no curará nunca el dolor
que me dejaste.
Esa página de amor tiene tus ojos,
tu pureza, tu dulzura y tu abandono,
niña ingenua que robó tiempo a mi tiempo,
te adueñaste de mi amor,
me has cambiado el corazón.
Y hasta el timbre de mi voz es diferente
cuando pronuncio tu nombre entre la gente
y hasta el viento me devuelve tu fragancia
y esa página de amor, esa página de amor
duele a distancia.
Esa página de amor tiene tus ojos,
tu pureza, tu dulzura y tu abandono.
Lleno el papel de mi infancia con penas y heridas
y escribo entre páginas blancas todo lo que fue mi vida.
Esa página de amor tiene tus ojos,
tu pureza, tu dulzura y tu abandono.
Y en esa página, tú,
la única que habla de amor,
niña ingenua me has robado el corazón,
te adueñaste de mi amor.
Esa página de amor tiene tus ojos,
tu pureza, tu dulzura y tu abandono.
Cuando pronuncio tu nombre entre la gente
y hasta el viento me devuelve tu fragancia
y en esa página, tú,
y en esa página, tú.
Tu pureza, lo más bello de ti;
tu dulzura, una sonrisa de amor;
y tu abandono, esa página de amor, página de amor.
Tu pureza, es diferente;
tu dulzura, deja una huella;
y tu abandono, esa página de amor, página de amor.
Autor: Tito Gómez
