El viento susurra en mi oído que te siga y no te deje ir,
el sol me marca el camino que he de seguir,
a cada paso que doy te siento cerca pero te veo tan lejana,
el camino es difícil, lo sé, pero aun así sigo
motivado por ti, ser de infinita belleza,
miro hacia arriba y contemplo el Cielo, eres como el,
tan grande y asombrosa, inmaculada y hermosa,
temerosa de que una estrella nueva te pueda alcanzar.
Camino y cada vez veo tus huellas más borrosas
por el agua marina, que no calma su vaivén en la arena
de esta playa de ilusión y tristeza,
playa que no es más que el reflejo de mi querer
hacia una mujer que no sabe en que creer.
Colaboración de Yasser Rogelio González Ramírez
México
