Hoy es uno de esos días en los cuales me siento sola. Mis amigas están... pero al mismo tiempo no. Yo tampoco estoy para ellas.
No sé qué me pasa, me siento perdida. Sin saber a dónde ir. Sin saber qué hacer. Sin objetivos claros.
Mucho miedo. Miedo a amar, miedo a no volver a amar. Muchas heridas, muchos recuerdos. Miedo. Me paraliza. Me deprime. Me nubla. Me domina.
¿Y si la vida no es lo que tanto soñábamos? Es una lucha constante. Llena de idas y venidas. Personas que están y no. Encuentros, locura, nada. Miedo al qué dirán... miedo al futuro... miedo a la soledad.
La soledad.
Ese es el peor de mis miedos. Elegir. La vida de eso se trata. Saber elegir.
Elige tu propia aventura. Elegir con quién estar, amigos, pareja, elegir donde trabajar, qué hacer, cuidarnos. Elegir. Tantas opciones. Tantos sueños.
Y la nada.
No hacer nada al respecto es lo más doloroso. Hay que vivir. Sin miedo a los golpes, sin miedo al fracaso.
Vivir. Amar. Ser amado. Soñar. Siempre.
Perseguir sueños, correrlos, encontrarlos, abrazarlos y sentirnos plenos... aunque tan sólo sea por un rato... cuando uno comienza a anhelar otra cosa.
Extraños recuerdos. Gratos recuerdos. Gran vida. Gracias a todos.
Hoy muy sola. Escucho música y gente a lo lejos. Alguien se divierte. Alguien es feliz.
Alguien llora. Alguien ríe. Alguien nace. Alguien muere. Todo pasa.
Son momentos.
Son etapas. Hay que aprender a llevarlas con gracia. Hoy es un día gris.
Colaboración de
Drus
Argentina
