El sol, por miles de años, ha sido fuente de innumerables mitos y leyendas; muchas veces, civilizaciones antiguas lo consideraron un Dios, por su espectacular energía y magnificencia. Por consiguiente, es el amo y señor, el rey indiscutido de toda la vía láctea. Sus dimensiones y tamaño son increíblemente extraordinarios e inimaginables. El sol, es el inmenso farol de los planetas, que regula y controla la vida que se encuentra en ellos, en especial de la tierra, que depende de su energía vital.
Por consiguiente, es el gran sabio dorado, que lleva guardado consigo muchos de los más grandes misterios y secretos del universo, y ha visto ir y venir seres de distintas galaxias y constelaciones, sus años de existencia son tantos, que sólo son comparables con la misma eternidad. Es el viejo padre astral que ha presenciado el nacimiento y muerte de estrellas, planetas, y todo tipo de acontecimientos cósmicos. No obstante, el sol dejará de existir, cuando el universo mismo empiece a envejecer.
Colaboración de El ultimo filósofo
Chile
