En el principio del principio, hace miles y miles de millones de años, antes que el tiempo fuera tiempo; el universo no existía, y solo había un gran espacio infinito, con algunos gases, una densa niebla y energía errante; por consiguiente; este era el antiguo escenario del pre universo. De pronto, y apareciendo de la nada, una mente toda poderosa, omnipotente y eterna, concentró gran parte de su poder y magnificencia, creando una especie de burbuja o huevo cósmico, de dimensiones descomunales e indescriptibles que van más allá de la comprensión de cualquier mortal. Este colosal huevo cargado de energía, llevaba consigo, lo que posteriormente conoceríamos con el nombre de universo. En consecuencia; Nuevamente esta mente inmutable e inmortal concentra su poder esta vez, dentro de la gran masa de energía, provocando la explosión más grande de todos los tiempos, conocida como el big-bang.
La mezcla de energía, gases, materia y anti materia, incluida la explosión misma, dio origen a los astros, planetas, constelaciones, galaxias, extra galaxias y un millón de universos. Por consiguiente; todo esto quedaría dentro de su mente infinita. Cada sol, planeta, estrella, y ente cósmico; serian manifestaciones de sus pensamientos; las galaxias, vía lácteas y universos; corresponderían a su eterna conciencia. Todo emano de su extraordinario ser. No obstante; centró su atención en un planeta en particular, rebosándolo de vida, dando nacimiento a mares y océanos, formando grandes montañas, ríos, lagos, y originando a todo tipo de bestias salvajes. Finalmente, dio origen a su definitiva y máxima creación: el hombre.
Colaboración de El ultimo filósofo
Chile
