Quien se valora a sí mismo por los bienes que posee es un ser de tan poco valor, que cualquiera puede ponerle precio.
Es mejor saber poco y ponerlo en práctica, que abundar en conocimiento y vivir estancado.
Una mujer con determinación es más peligrosa que diez hombres con armas.
Cuando un pensamiento necesita ser defendido, lejos de ser una verdad es simplemente una teoría.
La lógica de la historia jamás se impondrá sobre la fuerza y el poder de la fe.
El hombre que mucho se alaba carece de méritos; y el que mucho dice saber, es pobre en sabiduría.
Cuando abrimos nuestro oído al mal consejo, las acciones siempre serán equivocadas, y el estilo de vida no muy diferente al consejero.
Dios es tan bueno que eventualmente permite que nos pasen cosas malas para guiarnos a la excelencia.
Muchos aplauden y elogian el último paso, el que da la victoria; pocos valoran el paso que dio inicio al recorrido.
Cuando el corazón del hombre se llena de odio, sus palabras se convierten en venenosas espinas.
Colaboración de Carlos Méndez Z
Venezuela
