Mis ojos lloran, mi rostro se moja, no puedo hablar, el silencio cobra fuerza se aprovecha de mi flaqueza. Falta muy poco para que empiece a volar piensas que soy tan débil que moriré en el intento y te burlas de mí, déjame decirte que…
Puedes llevarte todo lo que tengo,
Pues decirle al mundo que yo no soy más,
Como si me hubieses vencido,
Puedes golpear mis huesos hasta quebrarlos,
Como si me hubieses derribado,
Puedes romper mi corazón como vidrio en pedazos.
Ve e intenta echarme abajo, extenderé mis alas y me elevare desde el suelo, como aves emprendiendo el vuelo, como aviones despegando hacia el cielo. Créeme lo lograre.
Al igual que un sueño se desvanece como la niebla ante el sol, así me verás desaparecer no me importa lo que tu hagas, ya nada me detendrá. Has abierto las ventanas de mi corazón para pisotearlo ¿Acaso te hace feliz verlo sangrar? Mi corazón aún está herido y mi cuerpo tieso y pálido, pero yo sigo sostenido por mis alas que brillan como estrellas en cielo. El aire está a mi favor, alas elévenme allá en lo alto, allá, más allá del horizonte donde él no pueda más encontrarme.
¡Por fin! Vuelo, vuelo y vuelo
Ven, ven, ven, ven e intenta hacerme daño, ya nunca lo harás, volé más alto de lo que pensabas ¿Creíste que no lo lograría?
Será una largo viaje lo sé y yo estaré aquí observando tu miseria, lo que queda de ti, te veré desintegrarte como gotas de lluvias en invierno, te veré andar solo en el mundo como errante en el desierto. Al fin… Al fin volé alto.
Colaboración de Matt Smill
Nicaragua
