Cuánto luchaste por encontrar el sol y encontraste la luna, cuantas veces lloraste queriendo reír, no me digas ahora que en la vida no se sufre, sólo dime qué hay que hacer para no sufrir. Tantas veces te vi llegar agotada por cansancio, sólo para traer el pan por encima de tus manos.
Cuando Dios creó la tierra te creó a ti mi madre, sólo que no puso un límite no hay que sufrir por cualquiera, tú sufriste por criarme a pesar de la tristeza de aquel padre que en la noche llegaba en cualquier horario, tantas veces te vi llorar sintiendo todas las culpas y hoy me dices ¿que no sufra?, explícame: ¿cómo hago? porqué no entiendo.
Mamá no imagino mi vida sin ti porque sólo es oscuridad, oscuridad donde el sol no ha brillado y la luna se esconde, salen de mis labios madre la dulzura queriéndome decir que como tú madre no hay ninguna.
Colaboración de Cintia
Argentina
