Cuando me veas contemplar margaritas, rosas yo notaré tu rostro fijo mirando a lo lejos del campo, hoy es verano y los chicos salen a la playa en busca de nuevas aventuras con chicas mientras tu estas ahí parada esperas... Me levanto muy de mañana para volver a mi rutina matutina. Más tú no levantas las ideas más francas de tu mente, tu cabeza cubierta por un sombrero gris, pájaros... Por cierto, cuervos se montan en tus lomos haciendo te compañía por casi toda tu desesperada e inquieta vida una guitarra a tus oídos, no es más que una canción muda, mira tu cara cubierta de espinillas...
Al amanecer el día colocas tus gafas protegiéndote cuidadosamente de los rayos del sol
Mira allá a las palmeras, a las colinas más allá de ellas hacia la playa... Todos van mientras nosotros ojeamos palabras calladas de la primavera la cosecha nos espera... Un sol agotador hace sudar nuestros cuerpos quietos. Más hoy es nuestras última no desfallezcamos... Vayamos al campo a sembrar, a cosechar nuestro alimento para el día de mañana. Una trompeta suena cerca es el clarín con nuevas mañanas pasa a nuestros ojos cada día, paseando sus estruendosas melodías. Eres un seductor de las chicas que se acercan a ti buscando tu silencio mientras abres tu ancha boca.
Aun la sueles cocer para poder no disparar nupcias delante de todos a mi alrededor tu eres mi mayor reflejo... No estés triste... Sólo sonríe no con tu boca cocida, sólo dame un gesto, un abrazo, una inquietud que te suceda mi inseparable pero estimado amigo.
Colaboración de Enyerd
Venezuela
