Una noche más sin saber de ti, plenamente oscura, con un cielo gris áspero y frío.
¿Que será de tus días? ¿Con quién los compartirás? ¿Quién será esa persona, la que te robó el corazón? Ahora compartes tu vida entera a su lado. Cómo quisiera que el día de mañana, con el brillo del sol, volviera a verte en aquel lugar donde te vi por primera vez, que a pesar del paso del tiempo se ha vuelto mágico por el simple hecho de haberte conocido ahí.
Hoy tan sólo quisiera abrazarte tan fuerte y jamás soltarte, pero tan sólo me imagino la reacción de mi cuerpo junto al tuyo, al que jamás pude darle un abrazo y sentir su calidez. Puede ser tonto, ilógico, hasta no creíble que aún con tanto tiempo y distancia de por medio no sea capaz de olvidarte. Si sólo bastaron un par de horas, el haber estado a tu lado para que provocaras todo esto en mi ser, es absurdo…Debo de seguir con mi vida, así como tú has seguido con la tuya, pero ¿cómo hago para que esos pequeños recuerdos envueltos en miel se borren de mi mente por completo, de mi alma y corazón? Fue en vano sustituirte por otro amor que tan sólo fue un espejo de lo que él y yo queríamos ver. Terminó rompiéndose por esas manos frágiles en mil pedazos. Fue equivocación haber creído que serían capaces de sostenerlo por mucho tiempo.
Pero al ver el espejo en el suelo, roto en mil pedazos, de nuevo ahí estabas tú, mi ilusión de amor, que se formó en base de miradas... un roce por la piel y un par de palabras al oído. Hasta el día hoy sigues latente en mi corazón, a pesar de que puede que yo sólo sea un recuerdo vago en tu mente. Pero aún así, tú, hoy en mi presente ocupas mi corazón, mi ilusión de amor.
Colaboración de Nezhii
México
