En un callejón sin salida me encontraba; gustando en mi paladar todos los sin sabores de la vida, todo estaba oscuro a pesar de que el sol resplandecía; todo estaba triste a pesar de que muchas cosas inspiraban alegría. Pero en medio de toda está confusión llego la triste soledad para terminar de darle el colorido de dolor a la situación. La triste soledad; la triste soledad gritaba mi corazón cuando al mismo tiempo caían gotas de aguas de mis ojos llamadas lágrimas.
La triste soledad me pregunto: ¿cuál es la razón por la que me haces venir? Mi corazón solamente se limitó a responder; vanidad de vanidades; sueños sin cumplir; dolor en el corazón; ausencia de seres queridos; inconformidad de la vida, todo eso y mucho más, es lo que hace que yo y muchas personas más, te llamemos, triste soledad.
Colaboración de Débora Evanecer
República Dominicana
