“Querida memoria, quema mis venas, afloja mis pensamientos. A ti me entregaré hoy, con el profundo deseo de que me endulces el momento con tus caricias de alegría del pasado y la esperanza del futuro. Hoy te necesito, ayúdame… Conmigo haz lo que quieres, te soporto, te aguanto - ya llevo tanto contigo que conozco tus jugadas. Pero por favor, no uses tus colores de dolor y lección fuerte más a él”.
Colaboración de Lalovi
Dinamarca
