Ojalá no existiera el lugar, donde no se respeta el derecho a la vida... Donde nadie habla, donde todos callan... Y no se denuncia si eres sometida bajo el testimonio de unas luces frías, que inertes presencian la madre dormida... Que resigna su cuerpo a negar una vida...
Ojalá no existiera el lugar, donde unos malvados se creen que son dioses, para decidir quién grita a la vida desde las entrañas de quién la germina... Ojalá que en ese lugar, se condene a quien quita la vida... Para que descansen las almas perdidas, de esos angelitos que de su guarida
hoy revolotean sus alas rendidas, porque le han negado el suspiro a la vida...
(IGC)
Escrito con todo el corazón...Ya que por desgracia nací en Cuba; donde el aborto es permitido. Un abrazo a todos esos angelitos y gracias.
Colaboración de Mariel
Italia
