Hoy en este gran día decidí reflexionar acerca de lo maravilloso y esplendido que es la vida. Me di cuenta de que somos unos afortunados y grandiosos guerreros porque tenemos está gran dicha de vivir, de sentir y de conocer. Por lo tanto, debemos gozar y disfrutar al máximo la vida, independientemente si estamos atravesando por unos pequeños malos momentos.
Y digo pequeños malos momentos porque quizás lo sean comparados a terceras personas, detente un momento y piensa en aquellos seres inocentes que no tuvieron la gran dicha y fortuna de vivir, y que quizás tenían esa gran ilusión de venir a este mundo para disfrutar lo maravilloso de está vida, sin embargo, por diversos motivos de la vida no lo pudieron lograr, quizás tenían millones de sueño, tal vez tenían un sinfín de proyectos, y desgraciadamente hoy por hoy no tuvieron la fortuna de luchar por conseguirlo.
Y tú que eres un gran afortunado de poder luchar por conseguir tus sueños, te dejas caer una y otra vez con esa misma piedra, y te desistes a seguir caminando; te dejas humillar y no dices nada, tú que puedes hablar te quedas en silencio. Tú que has venido a este mundo que fuiste un gran afortunado, no quieres vivir, no quieres sentir, no quieres luchar, porque me pregunto yo; y quizás me des miles de motivos, y tal vez esos motivos no tienen sentido, y yo te puedo dar un sinfín de motivos para que tú sigas adelante y disfrutes como nunca la gran fortuna de estar vivo; así que independientemente de que problema este atravesando te invito a que le sonrías a la vida, porque el sólo hecho de estar es un gran motivo para estar feliz, sonríele a carcajadas y te darás cuenta de que la vida es exquisita y maravillosa.
Colaboración de Lizbeth Rojas
México
