Ya no encuentro motivos para mostrar una sonrisa, no encuentro por qué a esta tristeza que llevo dentro, ya no sé sí quiero ir o venir, sí quiero estar o salir, no sé sí voy por un buen camino
no sé sí existe ese camino, a veces quiero pensar y lo pienso todo pero ese todo es nada,
Intento acomodar mis ideas buscar una solución a mis problemas y sólo encuentro más incertidumbre me encuentro perdido, como un náufrago en medio de la nada perdido en una isla, sólo, completamente desahuciado sin esperanzas de ser rescatado, sin que aparezca alguien que lo pueda rescatar, que lo pueda ayudar...
Es entonces donde construyo una balsa, una muy precaria, construida con resentimientos, con despecho, con un poco de dolor y alguna que otra esperanza, con la esperanza de encontrar el camino a tierra firme, con la ilusión de encontrarme en el camino con algún héroe encontrarme con esa persona que pueda ayudarme que logre entenderme y así desde el fondo sacarme. Pero lo único que encuentro son falsas esperanzas en el horizonte aparecen ilusiones,
alucinaciones de tierra firme, que poco a poco se van perdiendo al ir acercándose, estas ilusiones son las falsas caricias y besos que en una noche buscamos y encontramos
las cuales no nos dan más que algún momento de alegría y compañía que se va, que se esfuma con el llegar de la mañana y al otro día nos encontramos en el mismo lugar, sobre la misma balsa, buscando más tierra firme.
Ya no sé qué pensar, ya no quiero pensar, sólo quiero encontrar una solución para salir de esta tristeza, para dejar de fingir para poder tener una sonrisa que no sea una máscara
ya no quiero ocultar nada, sólo quiero mostrar que estoy feliz que estoy contento... Y lo más curioso de todo, es que para buscar y encontrar mis sueños debo seguir remando y pensando
buscando ese camino que me lleve así, a sacarme la careta y al hacerlo no tenga una mala cara, sino que muestre mi felicidad esa felicidad que se fue, aquel día que te perdí...
Colaboración de Bruno González
Argentina
